|
Un año más,
celebramos la festividad de nuestro patrón, San
Sebastián, con un número de asistentes que superaba el
centenar, y un día bastante agradable
meteorológicamente hablando.
La festividad se
centró en la Misa y en la comida comunitaria celebrada en
los salones sociales de la plaza. La procesión en esta
ocasión fue un tanto deslucida, pareciendo más que íbamos de
entierro que en procesión del patrón, ya que por primera vez
no hubo música alguna, ni tamboril y gaita que "llevarse a
la boca".
En un ambiente
distendido y familiar se sirvieron siete corderos y siete
cochinillos asados al estilo segoviano por los excelentes
profesiones, Luis y Julián Anaya, del vecino pueblo de
Bercial. Unas sabrosas ensaladas hechas en "casa",
un buen rioja-crianza y unos postres caseros completaron un
delicioso menú.
|